Las aguas parecen aquietarse. De a poquito, casi por goteo, los resabios de la escandalosa separación aparentan ir desapareciendo. Ni más ni menos que en la medida justa. Lo suficiente como para justificar un encuentro conciliador, café mediante y libre de rencores capaces de atentar contra la idea de ir acercando nuevamente las partes. A simple vista, ese es el objetivo de Carmen Barbieri (56) y Santiago Bal (75). Comenzar a pulir las asperezas más irritantes, partiendo de esa base, evaluar si es viable ir avanzando en la reconstrucción de la relación que durante tantos años los mantuvo juntos.Quién sabe, pero el encuentro que sostuvieron en una confitería de Libertador y Pampa quizá haya representado el primer paso. No hacia la apertura de una nueva etapa como pareja, porque supuestamente esa alternativa está descartada, pero sí en dirección a un vínculo más cordial y menos áspero en el plano sentimental. El viernes 4, después del mediodía, ambos compartieron un almuerzo acompañados por sus hijos. Dialogaron largamente, por espacio de dos horas, en presencia de Mariano y Federico. Aunque no trascendieron detalles del contenido del encuentro, alguien deslizó que el propósito prioritario fue fijar una serie de pautas para que los lazos afectivos de la familia no se vean perjudicados por la situación de conflicto que derivó en el divorcio. Y, paralelamente, estudiar el terreno de cara a la temporada teatral de verano que se avecina.
¿Qué significa esto? Sí, lo que usted pensó. La continuidad de Santiago Bal como socio de Carmen en el teatro es una alternativa que va tomando fuerza cada día más. Si bien la capocómica ya afirmó en reiteradas oportunidades que no pasa por su cabeza reactivar la convivencia con su ex, jamás desechó la posibilidad de seguir trabajando con él. Son múltiples los factores que avalan esta teoría, aparte de la reunión que protagonizaron recientemente. Uno de ellos radica en que Santiago ni siquiera empezó con los ensayos del famoso espectáculo que supuestamente iba a presentar en Carlos Paz, por su cuenta, a lo largo del verano.
Fin de año está prácticamente a la vuelta de la esquina y, en caso de diagramarlo, debería hacerlo en tiempo récord. Convocar a coreógrafos, técnicos, actores, musicalizadores, iluminadores, maquilladores, sonidistas, vestuaristas... Y, obviamente, conseguir el espacio físico para ofrecerlo al público. Una tarea extremadamente demandante como para materializarla en el escaso lapso que nos separa de mediados de diciembre. Teniendo en cuenta estos indicios, imaginar a Carmen plasmando sobre el escenario los libros de su ex marido, no sería descabellado.
De todos modos, fue la propia vedette la que se encargó de aclarar que el amor de pareja ya ingresó en un camino sin retorno, ratificando que únicamente se juntará con Santiago para hablar de temas emparentados a su actividad profesional. “Todos los días me invitan a salir hombres, pero no tengo interés en empezar un romance nuevo ni en volver con Santiago. Te lo digo claramente: no siento deseo sexual. Y eso que bajé casi 30 kilos desde que me separé”, remarcó la platinada integrante del jurado de Bailando por un Sueño. “Rolo Puente siempre le recomendaba a Santiago que me cuidara, porque decía que si se descuidaba me llevaba el chico de la moto que pasaba por la esquina. Lo que son las cosas... Al final, pasó una chica con la moto y se lo terminó llevando al viejo”. Nunca se sabe, Carmen. Tal vez la misma moto lo traiga de regreso. Pero ¿sólo para trabajar?







